miércoles, 20 de junio de 2012

Actualidad de los sofistas

Porque la mayoría, por así decirlo, no se da cuenta de nada, sino que celebra las cosas que ésos pregonan.
"Fuente": Platón, Protágoras, 316c-317c.

El término sofista, del griego sophía (σοφία), "sabiduría" y sophós (σοφός), "sabio" es el nombre dado en la Grecia clásica, de aquel que hacía profesión de enseñar la sabiduría. Sophós y Sophía en sus orígenes denotaban una especial capacidad para realizar determinadas tareas como se refleja en la Ilíada (XV, 412). Más tarde se atribuiría a quien dispusiera de "inteligencia práctica" y era un experto y sabio en un sentido genérico. Sería Eurípides quien le añadiría un significado más preciso como "el arte práctico del buen gobierno" (Eur. I.Á.749) y que fue usado para señalar las cualidades de los Siete Sabios de Grecia. Sin embargo, al transcurrir el tiempo hubo diferencias en cuanto al significado de sophós: por una parte, Esquilo denomina así a los que dan utilidad a lo sabido, mientras que para otros es al contrario, siéndolo quien conoce por naturaleza. A partir de este momento se creará una corriente, que se aprecia ya en Píndaro, que da un significado despectivo al término sophós asimilándolo a "charlatán".
Ya en la Odisea, Ulises es calificado de sophón como "ingenioso". Por el contrario, Eurípides llama a la sophía "listeza" y al sophón "sabiduría", tratando con ello de diferenciar la intensidad y grado de conocimiento de las cosas que tienen respectivamente los hombres y los dioses.
El verbo sophídsesthai, "practicar la sophía", sufrió una evolución similar al terminar por entenderse como "embaucar". El desprecio con el que los sofistas eran tratados en ocasiones no nacía del hecho mismo de recibir remuneración, sino de hacerlo, sobre todo, por la formación en la llamada areté, el arte de la política y la ciudadanía, que incluía todas las técnicas persuasivas para hacerse un lugar en la administración de la polis.
Platón criticaba a los sofistas por su formalismo y sus trampas dialécticas, pretendiendo enseñar la virtud y a ser hombre, cuando nadie desde un saber puramente sectorial, como el del discurso retórico, puede arrogarse tal derecho.
La primera exigencia de esa areté era el dominio de las palabras para ser capaz de persuadir a otros. "Poder convertir en sólidos y fuertes los argumentos más débiles", dice Protágoras. Gorgias dice que con las palabras se puede envenenar y embelesar. Se trata, pues, de adquirir el dominio de razonamientos engañosos. El arte de la persuasión no está al servicio de la verdad sino de los intereses del que habla. Llamaban a ese arte "conducción de almas". Platón dirá más tarde que era "captura" de almas.
Una de las actitudes más características de los sofistas, estuvo referida a su concepción de la normativa social; considerando que ni la moral ni las leyes respondían a la naturaleza, sino que eran solamente nomos, es decir resultados de las convenciones humanas; por lo cual los hombres podrían establecer un orden social y moral totalmente distinto, sin que con ello lesionaran el orden natural. Con ello, sentaron las bases de la discrepancia entre las concepciones del llamado iusnaturalismo que considera que hay reglas jurídicas y morales inherentes a la naturaleza; y el llamado “positivismo jurídico”, que solamente considera que las reglas están vigentes por imposición humana.
Sosteniendo, en definitiva, que no había ninguna verdad auténtica, sino que la verdad dependía del poder de persuasión con que fuera expresada y la utilidad que tuviera.
Para Protágoras lo que separa al hombre de los animales no es solamente el lenguaje y el dominio de la técnica, sino la capacidad de convivir políticamente.
Los hombres eran incapaces de subsistir, porque no disponían de la sabiduría política; de modo que Zeus envió a Hermes a dar a los hombres el aidós, algo así como el concepto del deber de respetar las leyes de la polis.
En la dinámica de la democracia, debe cultivarse la capacidad de persuadir; a partir del concepto de que si bien no puede afirmarse que la mayoría tenga razón meramente por serlo, de todos modos el mejor curso de acción posible para la sociedad sea aquel que cuenta con el respaldo de la mayoría. 


Estos días he recordado al profesor López López y lo que nos contaba acerca de sus primeros artículos. Él y otros jóvenes necesitaban dominar muy bien el lenguaje para burlar la censura en tiempos del franquismo.
No sé en qué proyectos estará ahora pero he curioseado en Internet y he encontrado esta publicación: Música y Filosofía. Simulación y Disimulación: Aspectos Constitutivos del Pensamiento Europeo. Sevilla. Kronos S.A. 2003. Pag. 101-103
El título es bastante sugerente. Parece que no ha abandonado su terreno de juego.


Citas de José Saramago:

He aprendido a no intentar convencer a nadie. El trabajo de convencer es una falta de respeto, es un intento de colonización del otro.
El tiempo de las verdades plurales ha terminado. Ahora vivimos en el tiempo de la mentira universal. Nunca se mintió tanto. Vivimos en la mentira, todos los días.
Casi siempre el discurso político es de ocultamiento. A lo mejor, si se tradujera, de ese discurso saldría exactamente lo contrario de lo que el político dijo. Esa traducción tendría mucho que ver con el pensamiento que el discurso oculta. Lo encontramos a toda hora.


  • La comunicación verdadera

    Fragmento de El hombre duplicado
    (traducción libre del catalán)
    Por mucho que las tecnologías de la comunicación se desarrollen y mejoren, siguiendo una auténtica progresión geométrica, la otra comunicación, la comunicación propiamente dicha, la de verdad, entre tú y yo, entre nosotros y vosotros, continúa siendo esta confusión cruzada de callejuelas sin salida, engañosamente sembrada de plazas ilusorias, tan engañosa cuando expresa como cuando quiere ocultar.

    Orwell siempre: el lenguaje político está diseñado para hacer verdadera la mentira y respetable el asesinato.
    Todo lo que era sólido, Antonio Muñoz Molina

martes, 19 de junio de 2012

Viviendo en un tiovivo desbocado


Interpretación de la escena del tíovivo en Extraños en un tren
Cine y palabras, Antonio Muñoz Molina [El País, 9 de febrero de 2019]
Antonio Muñoz Molina presenta ‘Extraños en un tren’ en el ciclo de proyecciones de AISGE, 4 de febrero de 2019


Repasando la escena del tiovivo en Extraños en un tren uno no puede evitar que se le vengan a la cabeza peligros más recientes.

El culpable se siente reconocido y perseguido y salta a un tiovivo en marcha.
El sospechoso corre para alcanzarlo pero desatiende la orden de detención.
El policía dispara al sospechoso pero alcanza de lleno al hombre que controla el tiovivo, que cae sobre la palanca de aceleración y provoca que la máquina se ponga a girar a máxima potencia.
El capitán Turley ordena “que alguien pare ese chisme”.
Un hombre que no sabemos quién es ni de dónde ha salido se ofrece a detenerlo sin especificar cómo. Sólo asegura: Yo lo pararé.
Un precavido interviene y le grita al temerario: Tenga cuidado.
El capitán Turley le corta: ¿Es que prefiere hacerlo usted?.
El precavido contesta: No, supongo que podrá hacerlo él.
El culpable y el sospechoso empiezan a pelear sin hacer ningún caso a lo que ocurre a su alrededor.
Un niño grita lleno de entusiasmo intentando participar en la pelea interviniendo con sus golpes.
El sospechoso se preocupa de salvar justo a ese niño, que ha estado cerca de salir despedido del tiovivo al recibir un empujón del culpable.
Mientras, en el exterior, la policía no consigue desenredar la confusión entre sospechoso y culpable. Unos dicen: Claro que es ése. Ya lo sabemos. Pero no se dan cuenta de que unos y otros se refieren a hombres diferentes.
Finalmente, el temerario consigue llegar a las palancas y cumple con lo prometido, frena el tiovivo de manera tan brusca, que crea una explosión de la que pocos se salvan.
El culpable no reconoce su implicación en el crimen aunque esté agonizando y quiere seguir creando confusión.
El sospechoso no se siente responsable del accidente y sólo piensa en condenar al otro para salvarse de ir a la cárcel.
Nadie parece preocuparse de las víctimas. En la película, sólo cuentan los personajes relevantes. La multitud grita, se lamenta y asiste al accidente sin apenas poder intervenir. La policía les empuja: Apártense, Apártense.
¿No les suena reciente?


lunes, 18 de junio de 2012

Barrio de las letras en Madrid


Lo más sorprendente de las ciudades de la literatura es que a veces también existen en la realidad.
todos los que en el mundo creen o sienten, sin distinción de nacionalidad y de ideales, todos, en ciertos momentos, cerrando los ojos, contemplan a la luz de la fantasía una ciudad grandiosa, especie de tierra de promisión, que desean visitar antes que la muerte les sorprenda.
Esta tarde he visitado a mis padres y he buscado esta cita En el país del arte. Mi madre me ha pedido que no me lo lleve porque para ella sería como tener que despedirse de un viejo amigo. Sólo quiero consultar una cosa y lo devuelvo a la estantería. ¿Qué estás buscando? Leerlo es como dar un paseo por Italia. ¿Sabías que Blasco lo escribió siendo muy joven?
Mi madre siempre con varios libros sobre la mesa. Me cuenta que ahora está leyendo La ciudad, de Manuel Chaves Nogales. Pero es que hace nada le llevé Últimas pasiones del caballero Almafiera.
No sé cuántas veces habrá leído Fortunata y Jacinta. Cuando viaja a Madrid, busca los escenarios de la novela: Plaza de Pontejos, Plaza Mayor, Cava de San Miguel, Iglesia de San Ginés. Sería incapaz de ir con el libro en la mano porque pensaría que está haciendo el ridículo. Tampoco le hace falta porque ha memorizado bien esos lugares.

Dublín es una ciudad llena de agradecimientos a James Joyce: la celebración anual del Bloomsday, Martello Tower, el Dublin Writers Museum, el James Joyce Centre, su busto en el parque St. Stephen’s Green, placas que señalan lugares mencionados en el “Ulises”, por ejemplo en O’Connell Bridge, la Fuente que representa a Anna Livia Plurabelle, personaje de Finnegans Wake, su estatua en North Earl Street.
Toda una ruta como si la ciudad invitase a leer y conocer al escritor.
Ese mismo reconocimiento lo hecho en falta aquí. Ya sé que los madrileños celebran La noche de Max Estrella, pero no es lo mismo.
Me gustaría que los españoles celebráramos la literatura con el mismo entusiasmo que seguimos los partidos de fútbol.
Echo en falta el barrio de las letras de Madrid al que se refiere Pérez-Reverte en Okupando a Góngora.


El misterio


Citas de Albert Einstein (1879 – 1955) y comentarios



La cosa más bella que podemos experimentar es lo misterioso. Es la fuente de toda verdad y ciencia. Aquel para quien esa emoción es ajena, aquel que ya no puede maravillarse y extasiarse ante el miedo, vale tanto como un muerto: sus ojos están cerrados... Saber que lo impenetrable para nosotros existe realmente, manifestándose como la prudencia máxima y la belleza más radiante que nuestras torpes capacidades pueden comprender tan solo en sus formas más primitivas... este conocimiento, este sentimiento, se encuentran en el centro de la verdadera religiosidad. En ese sentido, y sólo en ese sentido, pertenezco a las filas de los hombres religiosos devotos
Fuente: "Lo que creo", 1930.
El misterio es el origen de la Filosofía. La filosofía (del latín philosophĭa, y este del griego antiguo φιλοσοφία, 'amor por la sabiduría') es el estudio de una variedad de problemas fundamentales acerca de cuestiones como la existencia, el conocimiento, la verdad, la moral, la belleza, la mente y el lenguaje. Al abordar estos problemas, la filosofía se distingue del misticismo, la mitología y la religión por su énfasis en los argumentos racionales, y de la ciencia porque generalmente lleva adelante sus investigaciones de una manera no empírica, sea mediante el análisis conceptual, los experimentos mentales, la especulación u otros métodos a priori, aunque sin desconocer la importancia de los datos empíricos.
La filosofía occidental ha tenido una profunda influencia y se ha visto profundamente influida por la ciencia, la religión y la política occidentales.
A través de la lectura de libros de divulgación científica llegué pronto a la convicción de que muchas de las historias bíblicas no pueden ser verdaderas. Como consecuencia abracé con todas mis fuerzas la libertad de pensamiento y empecé a considerar que a la juventud la estaba estafando intencionadamente el Estado mediante la propagación de mentiras; fue una impresión abrumadora. De esta experiencia nació una firme sospecha ante todo tipo de autoridad, una actitud escéptica ante las convicciones vigentes en todo contexto social específico, actitud que nunca abandoné...
Fuente: "El cerebro de Broca", 1981.
El espíritu crítico es fundamental en el estudio de la Filosofía. Todo ha de ser cuestionado.
El estudio y, en general, la búsqueda de la verdad y la belleza conforman un área donde podemos seguir siendo niños toda la vida
Fuente: The Human Side , 1979.
Me recuerda al niño de Nietzsche: “Tres transformaciones del espíritu os menciono: cómo el espíritu se convierte en camello, y el camello en león, y el león, por fin en niño.”
¿Por qué no reconocer abiertamente a los niños cuando no hay respuesta cerrada a determinadas preguntas?
Esta mañana mi hija mayor me ha preguntado si existe un último día, un día después del cual ya no hay otro. Cuando le he contestado que no hay respuesta para eso, que el hombre no sabe cuándo va a morir ni si el mundo tiene un último día le he consultado por qué me lo pregunta y ha contestado: Porque me gustaría saberlo.
Era, por supuesto, una mentira lo que usted leyó acerca de mis convicciones religiosas, una mentira que está siendo repetida sistemáticamente. No creo en un Dios personal y nunca he negado esto, sino que lo he expresado claramente. Si hay algo en mí que pueda llamarse religioso no es sino la ilimitada admiración por la estructura del mundo tanto como la ciencia puede revelarla.
Fuente: Hoffman, 1981.
La necesaria admiración e ilimitada capacidad de asombro. Necesitamos que nos sorprendan. Cuando dejamos de sorprendernos y ya no nos hacemos preguntas estamos como muertos en vida. Atreverse a preguntar, a pensar y a darse una respuesta con cierta provisionalidad. Lo cómodo y fácil es que los demás piensen por nosotros. Ahí radica el peligro.
Es casi milagroso que los métodos modernos de instrucción no hayan conseguido ahogar por completo la santa curiosidad de la investigación, pues la principal necesidad de tan delicada planta, aparte del estímulo inicial, es la libertad. Sin esta, corre seguro peligro de muerte y creo que incluso puede despojarse de su voracidad a un animal de presa sano si se le obliga a comer a golpes de látigo con hambre o sin ella...
Fuente: "El cerebro de Broca", 1981.
Volvemos a la curiosidad como origen de la Filosofía. La necesidad de sustituir instrucción por educación. Ahí está la clave.
Estoy convencido de que hay solamente un camino para eliminar estos graves males, el establecimiento de una economía socialista, acompañado por un sistema educativo orientado hacia metas sociales.
Fuente: "¿Porqué socialismo?", 1949.
Sistema educativo orientado hacia metas sociales. Fácil decirlo pero cuánto cuesta.
Estoy firmemente convencido de que la mayoría de los pueblos del mundo prefieren vivir en paz y en seguridad [...]. El deseo de paz de la humanidad sólo puede convertirse en realidad mediante la creación de un gobierno mundial.

 Fuente: La Atalaya, 2004 
Esta es una declaración de confianza en el ser humano. Pero Homo homini lupus, locución latina de uso actual que significa el hombre es un lobo para el hombre.
Es originaria del comediógrafo latino Tito Macio Plauto (254 a. C. - 184 a. C.) en su obra Asinaria, donde el texto exacto dice:1
"Lupus est homo homini, non homo, quom qualis sit non novit."
(Lobo es el hombre para el hombre, y no hombre, cuando desconoce quién es el otro)
De uso actual. ¿Cuándo va a perder actualidad si es que llega a perderla algún día?

La palabra Dios no es para mi nada más que la expresión y el producto de debilidades humanas; la Biblia, una colección de leyendas admirables, pero también largamente primitivas.
Fuente: Carta al filósofo Erich Gutkind.
La principal fuente de los conflictos actuales entre las esferas de la religión y de la ciencia yace en el concepto de un Dios personal.

Fuente: Harv, 1956 
 
Basta con abrir los libros de Historia para advertirlo.

Me parece que la idea de un Dios personal es un concepto antropológico que no puedo tomar en serio. Tampoco puedo imaginarme alguna voluntad o metáfora de la esfera humana. Mis opiniones son cercanas a las de Spinoza: admiración por la belleza y creencia en la simplicidad lógica del orden y la armonía del universo, que sólo podemos aprender con humildad y de manera imperfecta. Creo que tenemos que contentarnos con nuestro imperfecto conocimiento y comprensión y tratar los valores y las obligaciones morales como problemas puramente humanos, los más importantes de todos los problemas humanos.
Fuente: Harv, 1972 

Ciertamente, centrarnos en los problemas humanos. Valores y obligaciones morales como problemas puramente humanos. Me ha recordado el libro: ¿En qué creen los que no creen? De Umberto Eco y el Obispo de Milán, Carlo María   que, mediante un diálogo epistolar, intentaban hallar un terreno de discusión común entre laicos y católicos.
No soy ateo, y no creo que pueda llamarme panteísta. Estamos en la posición de un niño que entra en una biblioteca llena con libros en muchos lenguajes diferentes. El niño sabe que en esos libros debe haber algo escrito, pero no sabe qué. Sospecha levemente que hay un orden misterioso en el ordenamiento de esos libros, pero no sabe cuál es. Me parece que esa debería ser la actitud de incluso los seres humanos más inteligentes hacia Dios. Vemos el universo maravillosamente ordenado y obedecemos ciertas leyes, pero sólo entendemos levemente estas leyes. Nuestras mentes limitadas captan la misteriosa fuerza que mueve las constelaciones. Estoy fascinado por el panteísmo de Spinoza, pero admiro más la contribución de él al pensamiento moderno, porque fue el primer filósofo que pensó en el alma y el cuerpo como una sola cosa y no como dos cosas separadas.
Fuente: "Glimpses of the Great", G. S. Viereck, 1930.

                   No creo en un Dios personificado y no he negado nunca esto, sino más bien lo he expresado claramente. Si hay algo en mí que se pudiera llamar religioso, es una admiración ilimitada de la estructura del mundo, hasta donde nuestra ciencia la puede descubrir.
                               Fuente: Carta, 24 de marzo de 1954
                   No puedo aceptar ningún concepto de Dios basado en el miedo a la muerte o en la fe ciega. No puedo demostrarle que no hay un Dios personal, ¿pero si hablara de él sería un mentiroso?
                            Fuente: (Clark 1971:622)
                   No se puede acabar con el dominio de los tontos, porque son tantos, y sus votos cuentan tanto como los nuestros.
                             Fuente: Cita Focus Nr. 52 (2004) "Das geheimnisvolle Genie" poco antes de su muerte a su amiga Johanna Fantova,
Fíjense que dice “tontos”, faltos o escasos de entendimiento o razón. No dice “ignorantes” (que no tiene noticia de algo) o “malvados” (persona muy mala, perversa).
                   Nunca le he atribuido a la Naturaleza un propósito ni una meta, ni nada que pueda entenderse como antropomórfico.
                              Fuente: (Dukas & Hoffmann 1981:39)
                   Por dolorosa experiencia, hemos aprendido que la razón no basta para resolver los problemas de nuestra vida social. La penetrante investigación y el sutil trabajo científico han aportado a menudo trágicas complicaciones a la humanidad, [...] creando los medios para su propia destrucción en masa. ¡Tragedia, realmente, de abrumadora amargura!.
                               Nota: en "Un mensaje a los intelectuales", publicado el 29 de agosto de 1948, reflexionando sobre el lado oscuro de la historia de la ciencia.
                                Fuente: ¡Despertad!, 1998.
Ya lo dijo Anaxágoras, pero poco hemos aprendido: "La ciencia daña tanto a los que no saben servirse de ella, cuanto es útil a los demás."
                    Sentir que detrás de cualquier cosa que pueda ser experimentada existe un algo que nuestra mente no puede captar y cuya belleza y sublimidad nos alcanza indirectamente y como un débil reflejo, eso es religiosidad. En ese sentido yo soy religioso.
                             Fuente: "El Espejismo de Dios", Richard Dawkins.
                   Si alguien disfruta marchando al ritmo de la música, en fila y al unísono, ya le desprecio simplemente por el hecho de que le han dado un cerebro erróneamente. Con la médula espinal habría bastado.
                                Fuente: "Wie ich die Welt sehe", Living Philosophies, 1931.
Volvemos a la Ilustración y a la necesidad de atreverse a pensar para conquistar la libertad y alcanzar la mayoría de edad.

                   Si los creyentes de las diferentes religiones actuales se esforzaran en pensar, juzgar y actuar con el espíritu de los fundadores de tales religiones, entonces no existiría la hostilidad basada en la fe que se da entre esos creyentes. Y lo que es más, las diferencias en materia de fe pasarían a ser insignificantes.
                            Nota: a la petición de un mensaje para el Congreso Nacional de Cristianos y Judíos como símbolo de fraternidad americana, escrito a mano y en alemán sobre el telegrama de petición, el 27 de enero de 1947.

El espíritu de los fundadores de tales religiones. Me recuerda a Saramago y a cuanto ha escrito sobre ello: Caín, Sus cuadernos, El evangelio según Jesucristo; a las reflexiones de Javier Marías en Tu rostro mañana al respecto.

Estas son citas de Saramago:

"Dios es el silencio del universo, y el ser humano el grito que da sentido a ese silencio".
"Dios quiso lo que hizo e hizo lo que quiso"
                  El evangelio según Jesucristo.
"No creo en Dios, no lo necesito y además soy buena persona".

Extraños en un tren


La historia de unas corbatas (una indumentaria impecable, precisa y muy bien escogida), un mechero, unas gafas y un tiovivo.
Las buenas películas se destacan claramente del resto.
Escenas memorables:
  1. La presentación de los personajes a través de sus bajos de pantalón y zapatos.
Bruno lleva unos zapatos relucientes blancos y negros y una corbata con un estampado de pinzas de langosta y su nombre grabado. La bata que lleva para estar en casa habla por sí sola del carácter ostentoso de este personaje.
  1. Los ensayos de estrangulamiento de Bruno Anthony cuando está hablando con su madre.
  2. El asesinato visto a través del reflejo en las gafas de la víctima, que caen al suelo y se rompen. Las escenas de sombra en la gruta del amor.
  3. Una madre sufre mientras su niño, subido en uno de los caballitos del tiovivo fuera de control, grita de euforia y golpea también a los personajes mientras se pelean. La madre chilla desesperada y no ve que el niño está disfrutando.
  4. Bruno Anthony castiga la insolencia de un niño explotándole el globo con un cigarrillo.
  5. La conversación con las ancianas ricas en la fiesta de los Morton. Esta escena es una historia completa dentro de la película.
  6. La escena del mechero que cae a la alcantarilla también.
  7. Los comentarios del senador Morton tampoco tienen desperdicio.
  8. El encuentro con el enorme perro en la escalera, que parece que le va a atacar porque le gruñe y acaba por lamerle la mano.
  9. Miriam se da cuenta de que un hombre la sigue por el parque de atracciones pero sus dos acompañantes ni lo advierten siquiera. Ella no siente inquietud o alarma en ningún momento, sólo curiosidad. Parece que el extraño quiere algo de ella y cuando el asesino le pregunta su nombre antes de estrangularla, ella sólo piensa que lo ha seducido. Sin ninguna duda, estos dos personajes tienen la fuerza en la película. Hitchcock hace recaer todo el peso sobre ellos.
  10. Toda la secuencia final, en el clímax de la pelea entre los dos protagonistas a bordo del tiovivo desbocado. Parece que estén luchando en medio de una carrera de caballos. El hombre de la feria, el hombre mayor que se arrastra bajo la plataforma con la intención de frenarlo, arriesgando realmente su vida.

viernes, 15 de junio de 2012

Preguntas de niños


Los héroes se esculpen en piedra imperecedera para escapar de la muerte, pero la piedra no retiene tampoco la memoria. Yo he visto ruinas de ciudades más grandes que Atenas cuyo nombre se había borrado de la memoria de los hombres. Bajo la ardiente arena del desierto, bajo los mares habitados de peces hay palacios y murallas.  
Juan Eslava Galán



Al recibir el libro de Gerva, me he sentido mal. Me he sentido extraño. Pasaba las páginas y el horror volvía una y otra vez. Yo me jubilé en 1994 y ya no hice Kosovo; y sin embargo reconocía cada cara, cada escena, cada cadáver. El rostro de mujer angustiada que huye con su hijo dormido a la espalda en la contratapa del libro lo había visto tantas veces que, apenas lo tuve delante, pude reconstruir sin esfuerzo la situación. Aún conserva a su hijo -pensé- y va en grupo con otras mujeres y niños. Su marido quedó atrás, y a estas horas está luchando o abona una fosa común. Ella tiene suerte, porque no la han violado. Lo sé porque está en la frontera pese a ser guapa y joven, y en los Balcanes a las guapas y jóvenes casi nunca las violan una sola vez, sino que las llevan a burdeles para soldados y las violan cada día y cada noche, y al final las matan cuando quedan preñadas. He visto esa historia en el acto, como he visto otras historias igual de corrientes y conocidas de sobra en las fotos muscadas entre casquillos de bala, en el reparto de pan a los refugiados, en los cadáveres devorados por los perros. Creía estar ya a salvo y lejos de todo eso, y mira. De pronto llega Gerva y me recuerda que ése es el único mundo real verdaderamente real que existe, y que esto otro de aquí sólo es un camelo, una tregua, y que mañana el muerto de la foto puedo ser yo, o la que corre con el niño a la espalda puede ser mi hija. Una noche de 1991, bajo las bombas serbias en Vukovar, Gerva me dijo: "Si me matan por tu culpa, no te lo perdonaré nunca"  
Arturo Pérez-Reverte







Esta mañana mi hija mayor me ha preguntado qué hay por dentro de las paredes, quería saber qué es lo que no se ve. También me ha preguntado cómo se fijan los azulejos a la pared y cómo van cogidos los enchufes. ¿Qué pasa si la ducha deja de funcionar?
¿Y si la casa se derrumba? ¿Se puede vivir dentro de ella mientras la están reparando? Me especifica: no lo que ocurre si se cae un tabique, sino la casa entera.
He estado tentada de decirle que el problema no está en que se caiga nuestra casa, sino en el derrumbe de ciudades y países. Pero sólo tiene cuatro años y siempre hay que tener presente en qué fase o momento de su vida está el que escucha y que lo que uno le cuente lo sabrá ya para siempre.

Cuando íbamos en el coche camino del colegio, veníamos escuchando una emisora en la que alguien comentaba que Paul Krugman había dicho que “lo que Europa necesita es un cataclismo”, un resquebrajamiento de todo el sistema.
Mi marido ha apagado la radio.

Los adultos nos seguimos haciendo las mismas preguntas que los niños aunque hayamos perdido la ingenuidad.
Si saciáramos toda la curiosidad de los pequeños sin darle evasivas ni respuestas banales y simplistas creo que nos iría un poco mejor.


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