• Inicio
  • Sobre mi
  • Menu
    • Indice de Autores
    • Literatura
    • Historia
    • Filosofía
    • Política
    • Cine
    • Música
    • Pintura
    • Artículos de prensa
    • Ensayos
  • Contacto
Cuaderno en el agua
Mostrando entradas con la etiqueta Tus pasos en la escalera. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Tus pasos en la escalera. Mostrar todas las entradas

viernes, 5 de julio de 2019

Noticias del fin del mundo





Entrevista a Antonio Muñoz Molina con motivo de la publicación de Tus pasos en la escalera, El Mundo, Manuel Llorente, 19 de marzo de 2019
Entrevista a AMM, Eldiario.es, Miguel Ángel Villena, 26 de marzo de 2019
Entrevista a AMM, ABC, David Morán, 20 de marzo de 2019
Entrevista a AMM, ABC, Inés Martín Rodrigo, 31 de marzo de 2019



"Me he instalado en esta ciudad para esperar el fin del mundo". Así arranca Tus pasos en la escalera (Seix Barral), la nueva novela de Muñoz Molina, la historia de una obsesión, cómo un hombre espera en Lisboa la llegada de su amada desde Nueva York. Tras unos años frenéticos decidieron cambiar de aires y elegir Portugal para ¿empezar de nuevo? Nada que ver con Un andar solitario entre la gente (Seix Barral), aquellos paseos por Nueva York y el tiempo a través de Baudelaire, Poe y De Quincey, entre otros.
¿Hay que esconder la vida, como dice la frase de Montaigne que abre el libro?
Viene en realidad de Epicuro, que la recoge Montaigne. Me gusta la idea de que necesitamos tener un espacio, algo en que refugiarnos. No quiere decir encerrarse como un eremita pero sí cierta protección.
Nueva York y Lisboa vuelven a estar muy presentes en este libro.
He procurado construir unos personajes que viven en esas ciudades, lugares distintos en momentos de la vida diferentes, que conocieron los atentados del 11-S y lo que vino después. Él tuvo una vida profesional muy intensa y luego hay un repliegue.
De ahí la cita inicial. Y la resonancia constante de una ciudad en la otra.
"Lo más importante es construir una ficción que se sostenga entera. Es como construir una casa o una maqueta. Hay que levantar una situación, una trama verosímil".
De un modo colateral pero con ahínco se denuncia la invasión del turismo a lugares como la capital portuguesa, de aspecto frágil, que se ponen de moda y son invadidas por avalanchas de turistas que desembarcan en trasatlánticos. "Quise hacer un retrato contemporáneo de lo que conozco de primera mano. Cómo cambia una ciudad por la especulación inmobiliaria, qué partes se salvan. Como la Zona Cero en 2001. El libro es ficción, por supuesto, pero con materiales de primera mano".
¿Es la historia de una obsesión?
Sí, hay una parte de obsesión. Una persona concentra todas sus fuerzas y energías en la espera de una mujer. Me gusta ver a esas personas que se dedican concienzudamente a algo, meticulosamente. Dedico tanto tiempo a escribir como a leer para saber, también, cómo funciona una novela, analizarla, cómo se construye, cómo se crea una expectativa, una situación concreta y sus misteriosas posibilidades.
La novela la empezó el pasado verano y la primera frase se la ocurrió mientas corría, costumbre que mantiene varios días por semana.
-"Empiezo a leer y voy cayendo en un estado hipnótico y me convierto en lo que estoy leyendo". ¿Le pasa a usted?
Como escritor aspiras a que el lector se meta durante el tiempo de la lectura en lo que le ocurre al protagonista, como Bruno, que está inmerso en la lectura de las memorias del almirante Byrd, quien pasó seis meses completamente aislado en una cabaña diminuta en la Antártida, cuatro de ellos de continua noche polar (y como se olvidó llevarse un despertador la sensación de un tiempo continuo se intensificó).
La historia del explorador es fugaz pero intensa, como la de la soledad de un farero del cabo de Creus que vive junto a una hija ciega y una serpiente domesticada, el enfermo a quien le practicaron una lobotomía que le provocó que no pudiera adquirir más recuerdos, así que vivía en un "presente perpetuo en el que cada cosa le sucedía por primera y por última vez"; la imagen de Montaigne huyendo con su familia por caminos de Francia asolados por la peste y la guerra, la fascinación de Bruno por el Tríptico de las Tentaciones de san Antonio de El Bosco... "Los teóricos dicen que en una historia todo tiene que corresponder a una función, ¿por qué? La vida no es así. De repente aparece alguien, algo y se desvanece, como sin importancia. Hay cosas que pasan y no van a ninguna parte".
Como algunos personajes que surgen y se esfuman: un amigo americano gay. "hay personajes que son planos y otros redondos, porque se les puede ver desde muchos ángulos". Como la vida misma.
El placer de la lectura.
-Soy un lector muy apasionado. No comparto la expresión 'este libro me ha interesado', si me gusta un libro me entrego. En un aeropuerto de Francia compré un libro del que no tenía noticia sobre los atentados de la revista Charlie Hebdoy no paré hasta terminarlo [Le lambeau, de Philippe Lançon].
Y no le importa reconocer que acaba de descubrir un autor que ya estaba ahí.
En España para ser cultivado tienes que dar la sensación de que nada te sorprende, si muestras entusiasmo quedas como tonto. Hay cosas que no he leído y llegas cuando llegas. La felicidad de la literatura consiste en descubrir. Por ejemplo, no me acordaba bien de la vida de Madame Bovary hasta que... Lo decía Heráclito; igual que no te bañas en el mismo río, también encuentras otro libro al releerlo. Ahora estoy con la segunda serie de los Episodios Nacionales de Galdós y es mejor de lo que yo pensaba, he descubierto aspectos que no veía cuando era joven, como su preocupación política.
¿La clave está en la primera frase, que, a su vez se entiende en la última?
Sí. La carpintería de un libro crea expectativas, da pistas de algo que luego... El protagonista vive en su mundo, aislado de la realidad, como el capitán Nemo o Montaigne, encerrado con sus libros, pero a la vez yo muestro lo que él no quiere ver. Para saber lo que hay en una novela hay que leerla una vez; para saber cómo está hecha, dos. La novela es el arte de lo cotidiano. Bruno está marcado por el 11-S por haberlo vivido, cuando la cotidianeidad quedó en suspenso, como el reciente apagón de Venezuela.
En la novela se habla de la construcción de refugios pos apocalípticos de lujo como la última tendencia.
Algunas grandes fortunas que han destruido el mundo luego compran refugios anti atómicos o islas. Lo leía en un periódico americano y lo incluí. Como un episodio que me contó la señora de la limpieza de la casa cuando vivía en Lisboa.
¿Para cuándo su libro sobre Onetti, anunciado y postergado?
Está casi entero escrito a mano. Ahí está, pero le falta algo.
Juan Carlos Onetti y Muñoz Molina mantuvieron una admiración mutua. Tal, que el escritor uruguayo pidió el Cervantes para el entonces joven escritor a través de un artículo ya en 1991. Y el escritor de Úbeda, en una visita al maestro en su casa de la Avenida de América le pidió prestada la biografía de Faulkner (admirado por los dos) para así poder visitarlo de nuevo. Onetti se murió y Muñoz Molina muestra ahora los dos tomos de Joseph Blotner, entre cierta pena y orgullo. 

Compártelo con tus amigos

Publicado por Mirian Boehme en 14:04 No hay comentarios:
Etiquetas: Antonio Muñoz Molina, Artículos, Tus pasos en la escalera

miércoles, 3 de julio de 2019

¿En qué mundo vives?




Entrevista a Antonio Muñoz Molina por Juan Cruz por la presentación de Tus pasos en la escalera, El País, 19 de marzo de 2019
Entrevista a Antonio Muñoz Molina por Núria Escur con motivo de la presentación de Tus pasos en la escalera, La Vanguardia, 19 de marzo de 2019
Presentación de Tus pasos en la escalera en el espacio Bidebarrieta Kulturgunea del Área de Cultura del Ayuntamiento de Bilbao, martes, DÍA 18 de junio. Antonio Muñoz Molina y Elvira Lindo. 

El Faro | Entrevista a Antonio Muñoz Molina | 06/05/2019

Parlem amb... Antonio Muñoz Molina, Presentación a cargo de Anna María Iglesia de Tus pasos en la escalera, 9 de abril de 2019 en la Biblioteca Jaume Fuster 








Antonio Muñoz Molina, el autor de El invierno en Lisboa (Seix Barral, 1987), empieza así Tus pasos en la escalera: “Me he instalado en esta ciudad para esperar en ella el fin del mundo”. Más de 30 años después, la ciudad vuelve a ser Lisboa, y la atmósfera que transmite esa premonición es la de una serenidad asustada. Su personaje espera el fin del mundo, pero su actitud es la de un hombre que aguarda a su amor, científica ocupada en Nueva York. 
La vida y la espera van siendo carcomidas, aparecen sombras que señalan el fracaso total de la vida en el mundo. Pero ha habido un largo instante en que el lector siente que Bruno, el personaje cuyo nombre solo aparece una vez, en realidad está preparándole una fiesta a su amada. Es un libro que no te suelta, del que habla con sosiego este granadino de Úbeda (Jaén). Aparece esta semana, también en Seix Barral, y será presentado este martes a las siete de la tarde en la Biblioteca Jaume Fuster de Barcelona y a la misma hora del viernes en la Casa del Lector, en el Matadero de Madrid. Muñoz Molina nació en 1956 y sigue teniendo la paciencia inquieta con la que nació a la escritura como el Robinson urbano que escribe cada semana en Babelia.
El libro le nació caminando por Lisboa, en efecto; su ordenador se había roto, se eliminó lo que llevaba escrito y de una frase que le vino a la cabeza junto al río nació Tus pasos en la escalera. De una destrucción, pues, le vino esa premonición con la que arranca la novela.
Pregunta. ¿En qué situación estamos con respecto a aquella premonición?
Respuesta. La premonición está directamente relacionada con el carácter del personaje y con el modo de vivir su historia. Ha sido expulsado del mundo práctico. Se ha buscado un refugio de cuya precariedad es consciente. Un eje fundamental de la novela es el recuerdo del 11S: su mujer y él vivieron ese día en Nueva York la sensación de derrumbe, con la que comenzó su vida juntos. La mayor parte de las cosas apocalípticas que cuento estaban en los periódicos que leía mientras escribía el libro. Yo estaba escribiendo en ese estado en el que más que dar salida a un mundo que tienes dentro escribes siendo permeable a la realidad que te rodea…
P. Y esa actitud narrativa alerta al exterior se la traslada al propio personaje…
R. Es una persona aislada, pero perfectamente consciente. Ahí está la tensión poética que sostiene la historia: que alguien así te da cuenta de cómo es el mundo y alguien que no acaba de ver la realidad filtra a través de sus relatos lo que él no sabe o no te quiere decir.
P. Parece que vamos a asistir a una historia feliz. Pero de pronto se sabe que esperan el miedo, la devastación…
R. Eso tiene que ver también con la profesión de Cecilia, la protagonista, que se dedica a investigar científicamente, con ayuda del Departamento de Estado, los mecanismos del miedo, de la memoria del miedo en las ratas de laboratorio. De algún modo él es una cobaya del experimento de Cecilia. Crees que ves el mundo orientado en el tiempo y en el espacio, pero con pequeñas alteraciones ese espacio y ese tiempo se desordenan.
P. Está el libro lleno de simultaneidades, se junta lo que pasó en Nueva York con lo que podría pasar en Lisboa. Y se junta lo uno y lo otro en un camino hacia el desastre…
R. La novela sale precisamente de ahí. No está planeada. Salió al instalarnos [Elvira Lindo, su esposa, escritora, y él] en Lisboa e ir viendo semejanzas muy llamativas: el río, el puente, los aviones sobre las casas. Eso que es parte de la novela, esa percepción de las cosas, fue la génesis de la misma novela: te vas a la otra punta del mundo y se está repitiendo, en parte por azar y en parte por decisión propia, la vida anterior. Estás intentando crear un duplicado del mundo que has perdido.
P. No se puede asociar al personaje con usted, pero los escenarios e, incluso, las preocupaciones sobre lo que ocurre en la vida pública son las suyas.
R. Pero lo importante para mí es que es una novela, una construcción narrativa soberana, que tiene una trama. Los materiales con los que está hecha son muy inmediatos, pero el resultado es una invención, una ficción literaria. Hacía tiempo que no creaba una ficción pura y me gusta mucho esta sensación.
P. Pero no ha cambiado la estela de sus libros anteriores, más dedicados a la observación personal de lo que sucede, al menos, desde Todo lo que era sólido…
R. Por supuesto… Esos materiales cobran aquí forma de ficción pura. Me gustan mucho todos los géneros, pero llevaba tiempo queriendo hacer una novela que se sostuviera sola, que no tuviera referencias realistas ni documentales ni de nada, aunque estén dentro. Mis grandes modelos de novela como las de Henry James. Otra vuelta de tuerca, por ejemplo, está construida sobre el malentendido. Claro, los personajes salen de mí, de lo que tengo alrededor, pero me gusta la idea del artificio. Cuando de pronto se me ocurrió a lo que se dedicaba Cecilia, el personaje cobró una intensidad y una concreción extraordinaria. Igual que él es un antiguo ejecutivo, una persona a la que yo le he puesto cosas mías porque son las que tengo.
P. Los desastres a los que va aludiendo el personaje son reales y son destellos dramáticos del fin del mundo.
R. Galdós llama a la serie de sus novelas principales “novelas españolas contemporáneas”. Está bien construir ficciones de un pasado que no has vivido, pero, en mi opinión, el verdadero desafío para un novelista es cómo crear ficciones que se sostengan solas, como un edificio, pero hechas de lo urgente, de lo inmediato, de lo contemporáneo.
P. Se ven la destrucción y el miedo viniendo. ¿Usted mismo lo siente mientras escribe?
R. Es una de las tareas del novelista: ponerte en cada personaje en la medida de lo posible. Pero, cuando una novela surge y se desarrolla con mucha fuerza, todas esas cosas quedan envueltas en felicidad, en la exaltación de la invención. El hecho de crear es tan poderoso que sobre todo te da felicidad.
P. Entre las identidades que le da a su personaje está la de Robinson, que fue también su alter ego como observador urbano en sus primeros años de cronista y escritor en Granada.
R. Forma parte de lo que uno es. Ir fijándote por ahí en las cosas es una actitud vital, de curiosidad y también de cortesía hacia el mundo. Las personas tienen mucha prisa por manifestar, por mostrar sus reacciones. Para mí es mucho más atractivo la paciencia de observar, sin tanta prisa en mostrar tu reacción hacia lo que hay fuera.
P. ¿Es legítimo pensar que entre las metáforas de la novela está la situación actual del mundo?
R. Es una novela contemporánea, como decía antes. Ocurren cosas que pasan ahora. Este libro me llegó cuando estaba haciendo otras cosas. Me había preparado para una novela distinta y, cuando ya estaba dispuesto, hubo un accidente con el ordenador y se borró lo escrito. Junto al Tajo se me ocurrió una frase, la anoté en un cuaderno y ahora el resultado es Tus pasos en la escalera.
P. El personaje parece indiferente al fin del mundo que se le viene encima. Hasta que, al final de la novela, dice: “Ahora tengo miedo”.
R. En ese momento se encuentra perdido, la construcción de su mundo se está desmoronando. Está perdido, en un túnel, rodeado de detritus. No tiene escapatoria. Y es entonces cuando dice que tiene miedo.
P. A Bruno lo expulsan del trabajo, vive el 11S, pasa por todas las vicisitudes de una época que se parece al fin del mundo. ¿De dónde viene Bruno?
R. Hace años estuve en una cena de Nochevieja con amigos y familiares. Una persona muy querida por mí, que trabajaba en una empresa, se quedó muy abstraído. Le pregunté qué le pasaba y me dijo: “Es que estoy pensando en la gente que voy a despedir el día 2, cuando vuelva al trabajo”. Me impresionó mucho. Cómo a aquella persona, buena persona, se le cruza la idea de que hay varias personas que no saben que van a perder el trabajo dos días después. Luego a esa persona la echaron también. De ahí viene Bruno.
P. De las cosas que pasan, y que le han pasado a Bruno y a usted en este tiempo, ¿cuál le da más miedo?
R. A mí me dan miedo las cosas que salen en el libro, me da miedo el horror de Trump, las cuestiones de la crisis climática, me da mucho miedo la fragilidad del sistema económico internacional, supeditado al beneficio a corto plazo de gente corrupta… Todo eso me da miedo.
P. El libro está marcado por las cenizas del 11S. ¿Ese fue el aviso del fin del mundo?
R. Creo que lo que ocurrió en ese momento es que pasamos a otra cosa, a una paranoia. Fue algo muy grave, pero era un atentado terrorista. Al terrorismo hay que responder con la policía, con la ley, no se responde militarmente. Fíjate en la lección de España. La respuesta al ataque del 11S desató una barbarie, una serie de brutalidades cuyas consecuencias aún estamos viviendo. El 11S, Elvira y yo escribimos crónicas inmediatas de lo que estaba pasando allí. Varios años después incorporé las mías a Ventanas de Manhattan y al cabo de los años se han integrado en una ficción. Con el tiempo la experiencia se va transmutando. Se puede convertir en novela.
P. Y en niebla.
R. Claro. Me gusta mucho la sincronía entre la vida privada y los hechos históricos, algo que hace maravillosamente Galdós. Como lector y novelista me apasiona hacer algo así. Imaginarme a los dos amantes subidos a la terraza del edificio y viendo al fondo la columna de humo del 11S me parece poderoso.
P. En todas sus novelas está esa niebla en cierto modo.
R. Es la incertidumbre del mundo.


Compártelo con tus amigos

Publicado por Mirian Boehme en 0:55 No hay comentarios:
Etiquetas: Antonio Muñoz Molina, Artículos, Elvira Lindo, Tus pasos en la escalera
Entradas antiguas Inicio
Suscribirse a: Entradas (Atom)

▼Etiquetas

  • 30 maneras de quitarse el sombrero
  • A corazón abierto
  • Actualidad
  • Adela Cortina
  • Albert Camus
  • Alice Munro
  • Americanah
  • Andrés Fernández de Andrada
  • Ángeles Caballero
  • Antón Chéjov
  • Antonio Gala
  • Antonio López
  • Antonio Machado
  • Antonio Muñoz Molina
  • Antonio Pérez Luño
  • Antony Beevor
  • Ardor guerrero
  • Aristóteles
  • Art Spiegelman
  • Arthur Schopenhauer
  • Artículos
  • Arturo Pérez-Reverte
  • Autorretrato sin mí
  • Azorín
  • B. E. Murillo
  • Bajtín
  • Béatrice Rodríguez
  • Beatus Ille
  • Bécquer
  • Beltenebros
  • Benito Pérez Galdós
  • Berkeley
  • Bernhard Schlink
  • Bertrand Russell
  • Blasco Ibáñez
  • Borges
  • Boris Pasternak
  • Byung-Chul Han
  • Caravaggio
  • Carlos Castilla del Pino
  • Carlos Javier González Serrano
  • Carlota Fainberg
  • Cavafis
  • César Bona
  • Charles Dickens
  • Charlotte Brontë
  • Chimamanda Ngozi Adichie
  • Cine
  • Cínicos
  • Claudio Magris
  • Colm Tóibín
  • Como la sombra que se va
  • Conferencia
  • Coplas por la muerte de su padre
  • Coradino Vega
  • Crematorio
  • Daniel Innerarity
  • David Copperfield
  • David Hume
  • Demasiada felicidad
  • Descartes
  • Diario del Nautilus
  • Diarios
  • Días de diario
  • Días de vino y rosas
  • Diego Romero de Solís
  • Don Quijote
  • Durero
  • Edna O´Brien
  • Educación
  • Edward Hopper
  • Einstein
  • El Aleph
  • El amor de una mujer generosa
  • El Bosco
  • El corazón de las tinieblas
  • El Extranjero
  • El gran Gatsby
  • El guardián entre el centeno
  • El hijo del futbolista
  • El jinete polaco
  • El otro barrio
  • El palacio de la luna
  • El pintor de batallas
  • El pozo
  • El Proceso
  • El rojo y el negro
  • El Roto
  • El verano de Cervantes
  • El viento de la Luna
  • Elogio de la ociosidad
  • Elvira Lindo
  • Emilio Lledó
  • En ausencia de Blanca
  • En busca del tiempo perdido
  • En el país del arte
  • En la otra orilla
  • Ensayos
  • Escrito en un instante
  • Eurípides
  • Extraños en un tren
  • Fausto
  • Federico García Lorca
  • Félix Bayón
  • Félix de Azúa
  • Fernando Aramburu
  • Fernando Emmerich
  • Fernando Fernán-Gómez
  • Fernando Navarro
  • Fernando Savater
  • Fernando Vallespín
  • Ficción continua
  • Filosofía
  • Flannery O´Connor
  • Francis Bacon
  • Francis Scott Fitzgerald
  • Francisco de Quevedo
  • Francisco Rico
  • Franz Kafka
  • Fresas salvajes
  • Friedrich
  • George Orwell
  • Georges de La Tour
  • Giacomo Leopardi
  • Goethe
  • Guzmán de Alfarache
  • Habermas
  • Hannah Arendt
  • Haruki Murakami
  • Hegel
  • Henri Atlan
  • Hermann Hesse
  • Heródoto de Halicarnaso
  • Historia
  • Hitchcock
  • Hobsbawm
  • Hölderlin
  • Homero
  • Horacio
  • Ibon Zubiaur
  • Ignacio Martínez de Pisón
  • Ilustración
  • Ingmar Bergman
  • Iñaki Uriarte
  • Irene Vallejo
  • Isaac Bashevis Singer
  • Isaac Rosa
  • Isabel Quintanilla
  • Italo Calvino
  • J. D. Salinger
  • Jacques-Louis David
  • James Joyce
  • James Salter
  • Jan Vermeer
  • Javier Gomá
  • Javier Marías
  • Javier Sampedro
  • Jesús Mosterín
  • Joan Didion
  • Joaquim M. Machado de Assis
  • Joe Sacco
  • John Cheever
  • John Hersey
  • John Stuart Mill
  • Jordi Gracia
  • Jorge Manrique
  • Jorge Semprún
  • José Alfredo Jiménez
  • José Álvarez Junco
  • José Andrés Rojo
  • José Ángel González Sainz
  • José Antonio Marina
  • José Antonio Miralla
  • José María Merino
  • José Ramón Alonso
  • José Ramón Recalde
  • José Saramago
  • Joseph Conrad
  • Joseph LeDoux
  • Juan Carlos Onetti
  • Juan Cruz
  • Juan Gabriel Vásquez
  • Juan Goytisolo
  • Juan Marsé
  • Juan Mayorga
  • Juan Ramón Jiménez
  • Julio Cortázar
  • Justo Serna
  • Kant
  • Karl Marx
  • Kaveh Akbar
  • La Cartuja de Parma
  • La huerta del Edén
  • La isla del tesoro
  • La memoria del Logos
  • La montaña mágica
  • La mujer singular y la ciudad
  • La noche de los tiempos
  • La Strada
  • La tregua
  • La zona fantasma
  • Las apariencias
  • Las Hurdes
  • Las lunas de Júpiter
  • Lázaro de Tormes
  • Leon Tolstói
  • Leonardo Padura
  • Lewis Carroll
  • Literatura
  • Lo que me queda por vivir
  • Lola Pons
  • Lolita
  • Lorenzo Díaz-Mataix
  • Los adioses
  • Los anillos de Saturno
  • Los hundidos y los salvados
  • Los muertos
  • Los privilegios
  • Lucrecio
  • Luis Buñuel
  • Luis Cernuda
  • Maggie Smith
  • Maite Larrauri
  • Manuel Chaves Nogales
  • Manuel Fraijó
  • Manuel García Morente
  • Manuel J. Barrios
  • Manuel Vicent
  • Manuel Vilas
  • Marc Bassets
  • Marcel Proust
  • Mario Bunge
  • Mario Vargas Llosa
  • Martin Luther King
  • Mary Beard
  • Match Point
  • Mateo Alemán
  • Max Aub
  • Mi vida querida
  • Michel de Montaigne
  • Miguel de Cervantes
  • Miguel Delibes
  • Miguel Lorente
  • Milan Kundera
  • Moby Dick
  • Museo del Prado
  • Música
  • Nada del otro mundo
  • Nancie Atwell
  • Naomi Klein
  • Neige Sinno
  • Noches sin dormir
  • Núria Espert
  • Nuria Labari
  • Objeto de amor
  • Omri Boehm
  • Ordesa
  • Ovidio
  • Pankaj Mishra
  • Patricia Highsmith
  • Paul Auster
  • Pedro Álvarez de Miranda
  • Pedro C. Cuartango
  • Pérez-Reverte
  • Philip Roth
  • Pintura
  • Platón
  • Plenilunio
  • Poesía
  • Política
  • Por el camino de Swann
  • Por qué no soy cristiano
  • Premio Jerusalén
  • Premio Príncipe de Asturias
  • Primo Levi
  • Psicolog
  • Rafael Chirbes
  • Ramón Xirau
  • Ramón y Cajal
  • Reed Brody
  • Rembrandt
  • Richard Sennet
  • Richard Yates
  • Roald Dahl
  • Robert Herrick
  • Robert Louis Stevenson
  • Roberto Gallego Fernández
  • Roberto Saviano
  • Romance del enamorado y la muerte
  • Salman Rushdie
  • Samuel Beckett
  • Samuel Taylor Coleridge
  • Santos Juliá
  • Sarah Polley
  • Sefarad
  • Sergio Ramire
  • Shakespeare
  • Si esto es un hombre
  • Sigrid Nunez
  • Simone Weil
  • Siri Hustvedt
  • Sobre la paz perpetua
  • Soledad Gallego-Díaz
  • Spain: What everyone needs to know
  • Stendhal
  • Susan Neiman
  • Susan Sontag
  • Svetlana Alexiévich
  • Teatro
  • Thomas Bernhard
  • Thomas Gray
  • Thomas Mann
  • Tiempos difíciles
  • Todo lo que era sólido
  • Todo sobre Eva
  • Tomás de Aquino
  • Trafalgar
  • Tristana
  • Trotski
  • Tu rostro mañana
  • Tus pasos en la escalera
  • Ulysses
  • Un mundo feliz
  • Una palabra tuya
  • Unai Sordo
  • Vasili Grossman
  • Velázquez
  • Ventanas de Manhattan
  • Vicente Aleixandre
  • Víctor Erice
  • Vincent Van Gogh
  • Virginia Woolf
  • Vivian Gornick
  • Vladimir Nabokov
  • Volver a dónde
  • W. G. Sebald
  • Wallace Stevens
  • William Chislett
  • William Faulkner
  • Winston Manrique Sabogal
  • Wittgenstein
  • Wolfram Eilenberger
  • Woody Allen

▼Archivo del blog

  • ▼  2026 (1)
    • ▼  enero (1)
      • Traiciones a las tradiciones
  • ►  2025 (130)
    • ►  diciembre (5)
    • ►  noviembre (1)
    • ►  octubre (1)
    • ►  septiembre (5)
    • ►  julio (2)
    • ►  junio (12)
    • ►  mayo (24)
    • ►  abril (14)
    • ►  marzo (25)
    • ►  febrero (23)
    • ►  enero (18)
  • ►  2019 (31)
    • ►  julio (9)
    • ►  junio (14)
    • ►  mayo (8)
  • ►  2017 (1)
    • ►  enero (1)
  • ►  2016 (22)
    • ►  noviembre (1)
    • ►  octubre (1)
    • ►  septiembre (1)
    • ►  julio (4)
    • ►  junio (4)
    • ►  mayo (3)
    • ►  abril (1)
    • ►  marzo (1)
    • ►  febrero (3)
    • ►  enero (3)
  • ►  2015 (53)
    • ►  diciembre (3)
    • ►  noviembre (6)
    • ►  octubre (10)
    • ►  septiembre (9)
    • ►  agosto (3)
    • ►  julio (1)
    • ►  junio (3)
    • ►  mayo (4)
    • ►  marzo (5)
    • ►  febrero (6)
    • ►  enero (3)
  • ►  2014 (69)
    • ►  diciembre (9)
    • ►  noviembre (6)
    • ►  septiembre (3)
    • ►  agosto (8)
    • ►  julio (12)
    • ►  junio (9)
    • ►  mayo (5)
    • ►  abril (6)
    • ►  marzo (7)
    • ►  febrero (3)
    • ►  enero (1)
  • ►  2013 (83)
    • ►  diciembre (6)
    • ►  noviembre (10)
    • ►  octubre (5)
    • ►  septiembre (4)
    • ►  agosto (19)
    • ►  julio (14)
    • ►  junio (3)
    • ►  abril (5)
    • ►  marzo (5)
    • ►  febrero (5)
    • ►  enero (7)
  • ►  2012 (59)
    • ►  diciembre (1)
    • ►  noviembre (9)
    • ►  octubre (7)
    • ►  septiembre (7)
    • ►  agosto (10)
    • ►  julio (7)
    • ►  junio (18)
  • ►  2010 (2)
    • ►  mayo (2)

Datos personales

Mi foto
Mirian Boehme
Ver todo mi perfil

Entradas destacadas

  • Contacto
  • La enfermedad del viejo Salamano
    Al subir topé en la escalera oscura con el viejo Salamano, mi vecino de piso. Estaba con su perro. Hace ocho años que se los ve juntos....
  • Mirar con nuevos ojos
    El único verdadero viaje de descubrimiento consiste no en buscar nuevos paisajes, sino en mirar con nuevos ojos.   Ha...
  • Actualidad de los sofistas
    Porque la mayoría, por así decirlo, no se da cuenta de nada, sino que celebra las cosas que ésos pregonan. "Fuente": Platón, Pro...
  • "Me rebelo, luego somos"
    Entre la pobreza y el sol: Albert Camus. Maite Larrauri es escritora y profesora. En FronteraD Una claridad inaceptable, Antonio Muñoz ...
  • Actualidad de los cínicos
    Escuela cínica Arqueología del ahora mismo, Antonio Muñoz Molina [El País, 16 de junio de 2012] La otra crisis, José Saramago ...
  • Los niños pordioseros. La sonrisa de Dios
    Bartolomé Esteban Murillo   ( Sevilla ,   1617   –   3 de abril   de   1682 ) Selección de textos de  Paisaje con figuras, de Antonio ...
  • Mujer en la ventana
    Ignacio Abel en La noche de los tiempos   La encontró en la terraza, apoyada contra la barandilla, el pelo echado hacia atrás y la cara...
  • Los que gobiernan por lo menos han de saber gramática
    Textos seleccionados de la segunda parte de El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha, de Miguel de Cervantes. Hora de despertar,...
  • “Un maestro, un libro, un bolígrafo, un aula, pueden cambiar el mundo”
    No se desaliente: no tenemos la educación pública que quisiéramos (a pesar de la aireada campaña "ni un niño sin ordenador...
Con la tecnología de Blogger.
Chrome - Handwriting/>Chrome - Handwriting