Interpretación de la escena del tíovivo en Extraños en un tren
Cine y palabras, Antonio Muñoz Molina [El País, 9 de febrero de 2019]
Antonio Muñoz Molina presenta ‘Extraños en un tren’ en el ciclo de proyecciones de AISGE, 4 de febrero de 2019
Repasando la escena del tiovivo en Extraños en un tren uno no puede evitar que se le vengan a la cabeza peligros más recientes.
El culpable se siente
reconocido y perseguido y salta a un tiovivo en marcha.
El sospechoso corre para
alcanzarlo pero desatiende la orden de detención.
El policía dispara al
sospechoso pero alcanza de lleno al hombre que controla el tiovivo, que cae
sobre la palanca de aceleración y provoca que la máquina se ponga a girar a
máxima potencia.
El capitán Turley ordena “que
alguien pare ese chisme”.
Un hombre que no sabemos
quién es ni de dónde ha salido se ofrece a detenerlo sin especificar cómo. Sólo
asegura: Yo lo pararé.
Un precavido interviene y le
grita al temerario: Tenga cuidado.
El capitán Turley le corta:
¿Es que prefiere hacerlo usted?.
El precavido contesta: No,
supongo que podrá hacerlo él.
El culpable y el sospechoso
empiezan a pelear sin hacer ningún caso a lo que ocurre a su alrededor.
Un niño grita lleno de
entusiasmo intentando participar en la pelea interviniendo con sus golpes.
El sospechoso se preocupa de
salvar justo a ese niño, que ha estado cerca de salir despedido del tiovivo al
recibir un empujón del culpable.
Mientras, en el exterior, la
policía no consigue desenredar la confusión entre sospechoso y culpable. Unos
dicen: Claro que es ése. Ya lo sabemos. Pero no se dan cuenta de que unos y
otros se refieren a hombres diferentes.
Finalmente, el temerario
consigue llegar a las palancas y cumple con lo prometido, frena el tiovivo de manera tan
brusca, que crea una explosión de la que pocos se salvan.
El culpable no reconoce su
implicación en el crimen aunque esté agonizando y quiere seguir creando
confusión.
El sospechoso no se siente
responsable del accidente y sólo piensa en condenar al otro para salvarse de ir a la cárcel.
Nadie parece preocuparse de
las víctimas. En la película, sólo cuentan los personajes relevantes. La
multitud grita, se lamenta y asiste al accidente sin apenas poder intervenir.
La policía les empuja: Apártense, Apártense.
¿No les suena reciente?






