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martes, 19 de junio de 2012

Viviendo en un tiovivo desbocado


Interpretación de la escena del tíovivo en Extraños en un tren
Cine y palabras, Antonio Muñoz Molina [El País, 9 de febrero de 2019]
Antonio Muñoz Molina presenta ‘Extraños en un tren’ en el ciclo de proyecciones de AISGE, 4 de febrero de 2019


Repasando la escena del tiovivo en Extraños en un tren uno no puede evitar que se le vengan a la cabeza peligros más recientes.

El culpable se siente reconocido y perseguido y salta a un tiovivo en marcha.
El sospechoso corre para alcanzarlo pero desatiende la orden de detención.
El policía dispara al sospechoso pero alcanza de lleno al hombre que controla el tiovivo, que cae sobre la palanca de aceleración y provoca que la máquina se ponga a girar a máxima potencia.
El capitán Turley ordena “que alguien pare ese chisme”.
Un hombre que no sabemos quién es ni de dónde ha salido se ofrece a detenerlo sin especificar cómo. Sólo asegura: Yo lo pararé.
Un precavido interviene y le grita al temerario: Tenga cuidado.
El capitán Turley le corta: ¿Es que prefiere hacerlo usted?.
El precavido contesta: No, supongo que podrá hacerlo él.
El culpable y el sospechoso empiezan a pelear sin hacer ningún caso a lo que ocurre a su alrededor.
Un niño grita lleno de entusiasmo intentando participar en la pelea interviniendo con sus golpes.
El sospechoso se preocupa de salvar justo a ese niño, que ha estado cerca de salir despedido del tiovivo al recibir un empujón del culpable.
Mientras, en el exterior, la policía no consigue desenredar la confusión entre sospechoso y culpable. Unos dicen: Claro que es ése. Ya lo sabemos. Pero no se dan cuenta de que unos y otros se refieren a hombres diferentes.
Finalmente, el temerario consigue llegar a las palancas y cumple con lo prometido, frena el tiovivo de manera tan brusca, que crea una explosión de la que pocos se salvan.
El culpable no reconoce su implicación en el crimen aunque esté agonizando y quiere seguir creando confusión.
El sospechoso no se siente responsable del accidente y sólo piensa en condenar al otro para salvarse de ir a la cárcel.
Nadie parece preocuparse de las víctimas. En la película, sólo cuentan los personajes relevantes. La multitud grita, se lamenta y asiste al accidente sin apenas poder intervenir. La policía les empuja: Apártense, Apártense.
¿No les suena reciente?


lunes, 18 de junio de 2012

Extraños en un tren


La historia de unas corbatas (una indumentaria impecable, precisa y muy bien escogida), un mechero, unas gafas y un tiovivo.
Las buenas películas se destacan claramente del resto.
Escenas memorables:
  1. La presentación de los personajes a través de sus bajos de pantalón y zapatos.
Bruno lleva unos zapatos relucientes blancos y negros y una corbata con un estampado de pinzas de langosta y su nombre grabado. La bata que lleva para estar en casa habla por sí sola del carácter ostentoso de este personaje.
  1. Los ensayos de estrangulamiento de Bruno Anthony cuando está hablando con su madre.
  2. El asesinato visto a través del reflejo en las gafas de la víctima, que caen al suelo y se rompen. Las escenas de sombra en la gruta del amor.
  3. Una madre sufre mientras su niño, subido en uno de los caballitos del tiovivo fuera de control, grita de euforia y golpea también a los personajes mientras se pelean. La madre chilla desesperada y no ve que el niño está disfrutando.
  4. Bruno Anthony castiga la insolencia de un niño explotándole el globo con un cigarrillo.
  5. La conversación con las ancianas ricas en la fiesta de los Morton. Esta escena es una historia completa dentro de la película.
  6. La escena del mechero que cae a la alcantarilla también.
  7. Los comentarios del senador Morton tampoco tienen desperdicio.
  8. El encuentro con el enorme perro en la escalera, que parece que le va a atacar porque le gruñe y acaba por lamerle la mano.
  9. Miriam se da cuenta de que un hombre la sigue por el parque de atracciones pero sus dos acompañantes ni lo advierten siquiera. Ella no siente inquietud o alarma en ningún momento, sólo curiosidad. Parece que el extraño quiere algo de ella y cuando el asesino le pregunta su nombre antes de estrangularla, ella sólo piensa que lo ha seducido. Sin ninguna duda, estos dos personajes tienen la fuerza en la película. Hitchcock hace recaer todo el peso sobre ellos.
  10. Toda la secuencia final, en el clímax de la pelea entre los dos protagonistas a bordo del tiovivo desbocado. Parece que estén luchando en medio de una carrera de caballos. El hombre de la feria, el hombre mayor que se arrastra bajo la plataforma con la intención de frenarlo, arriesgando realmente su vida.

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